Un Taller de Aventuras

Las Antenas

Parque Metropolitano
Parque Metropolitano

Nuestro hábito de los viernes es correr 11 kilómetros partiendo desde El Cangrejo a recorrer todos los senderos del Parque Metropolitano y regresar. En la tarde nos reunimos en La Rana Dorada a tomarnos unas Pale Ale y planear que fondo haremos el fin de semana. Ultimamente hemos estado corriendo el “Camino de Las Antenas” para alargar nuestras corridas locales (dentro de la ciudad). Desde mi casa hasta la Iglesia Bautista El Dorado hay tres kilómetros de concreto pero de allí en adelante podemos correr hasta 14 kilómetros adicionales por caminos suaves, arbolados y ocasionalmente sombreados. El recorrido total desde El Cangrejo son 34km ida y vuelta, nada mal para una corrida citadina.

No tengo idea porque la gente ha decidido llamar el camino de las torres de alta tensión que va desde Miraflores hasta Condado del Rey el camino de Las Antenas. Puede ser porque antes había un campo de antenas donde ahora queda la ciudad hospitalaria. Al final es irrelevante. A mi me atrae ese recorrido por lo práctico. Mis amigos con frecuencia manejan hasta Cerro Azul para poder correr en altura y fresco. Yo generalmente prefiero manejar a San Miguel, al lado del Río Pacora, y correr cerca del agua aunque tenga que soportar algo más de calor. Pero ya sea que vayamos a Cerro Azul, Pacora, el camino del oleoducto, el sendero de las plantaciones de palma aceitera, todos esos recorridos incluyen un par de horas desperdiciadas en un auto.

A mi siempre me ha gustado lo práctico de correr. Me despierto temprano, me pongo un par de zapatillas y salgo a correr (obviamente, también hay que llevar ropa). En un tiempo me gustaba ir a la Calzada de Amador a correr, aunque eso era algo más social. Creo que el mar también tenía mucho que ver, al igual que correr Avenida Balboa. Pero siempre he ido a Avenida Balboa (ahora la Cinta Costera) corriendo desde donde viviera, ya sea Obarrio, Coco del Mar, y ahora El Cangrejo.

Hay un camino que muy poca gente corre que conecta los cables de alta tensión que vienen del interior con los cables de alta tensión que vienen de Miraflores. Ambos cableados se juntan en la planta de distribución de Condado del Rey. Eso permite que corra por superficies suaves desde El Dorado hasta detrás de la Universidad Tecnológica y cruce al camino de las antenas y siga corriendo hasta Miraflores. En Miraflores corremos un kilómetro por la Vía Gailard y empatamos con el Camino de Chivo Chivo hasta la caseta del Mirador del Parque arriba de la colina más alta del parque Camino de Cruces — exactamente 14 kilómetros desde la esquina de La Salle. Generalmente el calor es agobiante en el regreso. Eso lo remediamos ocasionalmente corriendo por la tarde y regresando de noche usando linternas.

De noche se pone interesante el camino. Hemos visto lagartos, culebras, las ranas salen por todos lados y los capachos comienzan a darse banquete. Desde el DeliGourmet hasta Miraflores, ida y vuelta son unos 20km. Si hacemos el tramo del Camino de Cruces hasta Clayton agregamos un kilómetro y medio. A mi siempre me gusta ese segmento por que tiene mucha historia y es divertido correrlo. Mientras lo corro pienso en sus más de quinientos años y en toda la gente que pasó por allí en ese tiempo. Hoy es un pedazo de tierra abandonado pero todavía es evidente la edad que tiene por lo hondo de su surco.

Este fin de semana que pasó estaba muy concurrido el camino de las antenas, en especial por ciclistas que deben estarse preparando para correr el Triatlón de Portobelo este fin de semana. También encontramos un corredor que iba bien equipado con lo último en equipo de correr en trillo. Iba vestido muy parecido al Lagarto que tenía al lado mío. En Miraflores nos cruzamos con varios amigos pedaleando sus ruteras. Sé que eran amigos porque nos llamaron por nombre. Supongo que es más fácil que ellos nos reconozcan porque yo los veo a todos iguales con su casco, sus lentes oscuros y sus uniformes de ciclismo.

Por suerte por el camino de las antenas pasa una tubería de agua que viene de Miraflores hacia Condado del Rey: esa es mi fuente de re-abastecimiento de agua. El camino de las antenas es largo y se me acaba el agua siempre. Al regreso, cuando el calor es insoportable, me empapo con el agua que en algunos lugares se derrama de la tubería. Hay un par de lugares donde el agua sale a presión y la puedo recoger directo a mis botellas de agua. En otros lugares la recojo de las pozas que se forman. Esto no es algo que comparten mis compañeros — ellos prefieren morirse de sed antes de tomar agua de fuentes desconocidas. Yo le perdí el asco al origen del agua hace mucho tiempo y confío que mi sistema gastro-intestinal sepa que hacer con cualquier organismo que trate de joderme. Cuando tenga dudas de que esté ganando la batalla contra los inquilinos intestinales me tomo un par de Zentel y soluciono el problema.

Finalmente, el punto de todo esto es que no hay que ir tan lejos para encontrar buen terreno para hacer kilómetros

Una Pale Ale
Una Pale Ale

sobre superficies suaves. Aquí cerca tenemos tremendos recorridos para los días largos. Para los cortos siempre está el Parque Metropolitano. Los viernes son mi día favorito porque después de correr el “PMT” siempre viene una Rana en la tarde.

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