Un Taller de Aventuras

Apnea

Estoy regresando al agua después de muchos años de inactividad. Cuando mis hijos nacieron dejé de salir a bucear por que eso también coincidió con que vendimos nuestra lancha, mis compañeros dejaron de salir al mar, y yo me ocupé con otras actividades. Después de años de salir a arponear esporádicamente, en las últimas semanas he salido al mar varias veces. ¡Se me había olvidado lo tanto que me encanta el mar!

Estoy lejos de lograr bucear como cuando estaba metido de lleno en ese deporte, pero no estoy tan mal. Realmente he mejorado rápidamente el tiempo de apnea con tan sólo practicarlo en casa con regularidad. Ya puedo aguantar la respiración hasta tres minutos. Ahora solamente me queda aumentar la profundidad de mis inmersiones para volver a sentirme completamente cómodo en el agua. Pero estos detalles son de poca importancia, lo que cuenta es pasar el tiempo dentro del agua, gozando de toda la vida que flota alrededor.

No he encontrado la abundancia que conocí hace muchos años, pero todavía hay mucha vida en el agua. En San Blas fuimos a Isla Perro y pasé horas, desde las 9:00am hasta las 2:00pm, buceando alrededor de la isla. El agua estaba cristalina y llena de toda clase de peces de colores. Los corales estaban en buen estado, había una gran variedad. Mis hijos pasaron mucho tiempo en el agua buceando conmigo, era obvio que también les encanta el agua. A Lorena también le gusta mucho bucear, y estoy seguro que vamos a pasar mucho tiempo juntos en el agua.

Los arpones han cambiado mucho: ahora usan una sola liga y tiene una varilla más delgada que el cañón que yo tengo. Es mucho más fácil manejar y cargar el arpón. En estos carnavales estábamos buceando en Boná y había mucha sierra. Le hice un disparo a una sierra y fallé. Me tomó tanto tiempo cargar el arpón que decidí ni volver a dispararle a otra sierra, no valía la pena. Jorge hizo cuatro disparos y finalmente sacó su sierra. Como para el era mucho más sencillo recargar su fusil, el no dejo de seguir disparando hasta cazar su presa. Mi cañón sirve para cuando hay peces grandes en el agua, pero no vi ni uno solo. De hecho, no logré cazar nada durante los carnavales. El agua estaba caliente, a diferencia de lo que es usual para esta época del año. El Niño no ha dejado que se enfríe el agua, y los peces que salen con el agua fría no han hecho su aparición.

Pero lo que importa es estar en el agua, y creo que voy a pasar más tiempo de lo que he pasado en el agua estos últimos años. Ya Irving y Laura están de edad para hacer apnea y gozar de todo lo que hay que ver en el mar. Y yo voy a estar listo para esos momentos en que aparece algo bueno para meter en el sartén.

Leave a Reply