Un Taller de Aventuras

El Reto del Indio

La Partida
En la Partida

El Reto del Indio, llegar desde el Pacífico hasta el Atlántico en un fin de semana, sin motores y por trillos, fue todo un éxito. También fue un gran reto: ninguno de los participantes puede decir que fue fácil (O.K., quizas Jorge Heilbron). Probamos que era posible lograr la ruta que planeamos el año pasado. Nuestra estimación del recorrido fue bastante precisa y el plan se ejecutó con bastante atino.

Partimos de la playa de Chumico a las 6:45 am, tarde para nuestros planes, a causa de nuestro primer percance. Tuvimos una pequeña falla en nuestras comunicaciones y estabamos cortos un carro para la recogida de las bicicletas. Pero, improvisamos y todo salió bien. Los integrantes de nuestro grupo eran Rogerio Carrillo, Luis Gonzalez, Otto Gobea, Julio Arjona, Jorge Heilbron, Hernán Machado, Jorge Riba, Roger Bennett, y Yo (Irving Bennett). Todos llegamos a El Valle pasadas las 10:00am, con la excepción de Rogerio, que llegó a las 12:30pm.

Después de un hidratarnos y reagruparnos partimos para La Mesa de El Valle. En la subida Luis Gonzalez tuvo fallos mecánicos y fue ayudado por nuestro transporte de apoyo. En la bajada, más de la mitad probarón tierra, pero todos llegarón enteros a Río Indio Nacimiento. Nuestra transición fue bastante rápida y a las 11:45 ya estábamos caminando hacia Jordanal. Mi Montero salió para Panamá con 8 bicicletas encima. Solo nos hacía falta Rogerio, quien había quedado rezagado en la subida del trillo Las Guías.

Al principio de la caminata Luis tuvo una caida que casi lo incapacita y, de hecho, lo correteó todo el camino hasta los kayaks. La primera parte de la caminta estaba humeda y sombreada. Por suerte nos caía un leve bajareque que nos mantenía frescos a pesar de ser pleno medio día. Cubrimos bastante terreno, pasando por Jordanal, Río Indio Centro, y Río Indio de Los Chorros, a donde llegamos cerca de las 5:00pm. Todavía estábamos a unas 5 horas de nuestro destino para ese día: Las Claras Abajo.

Apretamos un poco el pasa para tratar de cubrir la mayor cantidad de terreno antes que llegara la noche. Sabíamos que nuestro paso, naturalmente, disminuiría en con el caer de la noche. Efectivamente, entre la llegada de la noche, la lluvia, y el camino lodoso, nuestro paso se tornó lento al poco tiempo. Finalmente llegamos a Las Claras Arriba a las 7:30pm, molidos. Todavía nos quedaban unas 3 horas de camino para llegar a Las Claras Abajo.

Afortunadamente, cuando paramos a descansar en Las Claras Arriba, llegó Hector – uno de los moradores del lugar. El conocía bien el camino a Las Claras Abajo y estaba dispuesto a llevarnos. Después de una breve conferencia determinamos que seguiríamos nuestro camino al día siguiente. Todos estábamos molidos, era de noche, y el camino no iba a ser fácil caminando en ese lodo. Al día siguiente reanudamos nuestro recorrido a las 5:30 am. Cinco horas más tarde estábamos llegando a los kayaks.

Habíamos tomado la decisión correcta la noche anterior. El camino era un lodazal tremendo, estaba lleno de desvíos, y el recorrido era muy quebrado. Nos toco subir y bajar lomas toda la mañana. Al llegar a los kayaks tratamos de convencer a Luis por todos los medios de que prosiguiera el viaje, pero este decidió que ya había tenido suficiente: se perdería una de las mejores partes del recorrido.

Luego de una breve transición iniciamos nuestra remada a las 11:45am. Los kayaks los hechamos al agua en el Río Teriá. Una hora más tarde estábamos llegando al Río Indio. Al final del día remamos unos 48 kms. para llegar al Mar Caribe. ¡Nos tocó un clima fabuloso! Me deleitó enormemente remar bajo la luz de una luna de cuarto creciente: iluminaba suficiente para ver el río, pero también le daba oportunidad a las estrellas de que brillaran en el cielo. Pocos minutos antes de las 8:00 pm. estábamos llegando al Mar Caribe. El Reto del Indio llegó a su feliz conclusión. Y, con gusto lo vuelvo a hacer.

0 Responses to El Reto del Indio

  1. Rompy,
    Tienes el CD con las fotos todavia? Tengo tu Adventure Sports magazine en la oficina.
    Hablemos.

  2. Me apunto este 2006 al Reto del Indio. No habrá aventura en la que no me meta, y esta promete ser extraordinaria.
    Tato.

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